La gratitud

2 estudiantes

Si has hecho alguna sesión de Psicocoaching conmigo te habré puesto “deberes” de agradecer.

No es algo que hubiera hecho hace muchos años atrás, pero sí es algo que hace años que he descubierto y que funciona muy bien.

Después de una ruptura amorosa muy difícil, empecé a trabajar con el hooponopono donde, una de las cuatro frases que se repiten es gracias (las otros tres te las cuento en otro momento).

La cuestión es que empecé a repetir mucho “gracias”, constantemente.

Cuando cogía el coche para ir a trabajar, aprovechaba para pasarme una buena parte del camino dando las gracias por todo lo que me pasaba por la cabeza: por tener coche, por poder pagar la gasolina, por tener una gasolinera donde ponerla, por las carreteras, por las normas de tráfico, por carreteras en buen estado (si has conducido por algunos países del mundo como Armenia, sabrás porqué lo digo 😉)…

Y también lo aplicaba en mi día a día: por tener comida, nevera, supermercados, personas que me quieren y me cuidan, por poder elegir pareja, trabajo, ocio,… por la ducha caliente,… En fin, ¡por todo!

¿El resultado?

Me di cuenta que, a pesar de estar muuuuuy triste por mi situación personal, era muy feliz. Me sentía extremadamente agradecida y, “mai frien”, sentirte agradecid@ te genera muchísimo bienestar y felicidad.

Es como una vía directa a la felicidad.

Instructor

Psicóloga, Coach, escritora, equinoterapeuta,... Muuuy fan de la naturaleza, de las cosas bonitas, de disfrutar de la vida y sobre todo, de aprender.

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